Este tratamiento está orientado a pacientes diabéticos con úlceras en los pies para evitar amputaciones mayores.

Para un tratamiento reconstructivo adecuado, es importante una evaluación y un diagnóstico oportuno con el objetivo de lograr salvar el pie. Los tratamientos van desde curaciones avanzadas hasta microcirugía. 

En el caso de que las heridas no cicatricen, la microcirugía permite la reconstrucción de defectos de cobertura. Esto consiste en la transferencia de tejido vascularizado desde alguna zona del cuerpo hacia el pie, reconstituyendo la irrigación mediante la conexión de los vasos sanguíneos utilizando un microscopio. Este procedimiento permite evitar amputaciones mayores, aportar tejido sano y bien irrigado para lograr el cierre de la herida.

La supermicrocirugía es una técnica más demandante y sofisticada, y también se presenta como una alternativa de tratamiento cuando se trata de pacientes con arterosclerosis severa y el tejido debe ser reconectado a venas y arterias de bastante menor diámetro que no se encuentran afectados por la enfermedad arterial. 

Así entonces, la microcirugía y la supermicrocirugía son técnicas de reconstrucción que permiten salvar la extremidad y evitar amputaciones.