Cómo evitar una mala cicatrización después de una cirugía plástica

Por Dr. Rodrigo Guridi, Cirujano Plástico y Microcirujano Reconstructivo de Clínica Las Condes

Cuando se realiza una cirugía plástica siempre se hace esperando el mejor resultado estético posible. Sin embargo, es inevitable que queden cicatrices, que solo un experto puede disimular. Lo más importante son dos cosas: primero, la ubicación de la cicatriz, para que ésta no se desfigure; segundo, la técnica que se utiliza, cómo cerramos la herida para que cicatrice adecuadamente.

Con el fin de obtener los menores efectos adversos para el paciente, se ocupan técnicas delicadas y cuidados de la piel. Por ejemplo, los hilos con los que se sutura son especiales y según la profundidad con la que se utilizan, estos son reabsorbibles o no reabsorbibles. Existen varias formas de prevenir una mala cicatrización.

Tipos de cicatrices

Las cicatrices pueden clasificarse en adecuadas o inadecuadas. Entre estas últimas encontramos una gama de subtipos, dentro de los cuales hay dos más comunes.

  • Adecuada o normal: es plana, fina, elástica y de un color muy parecido a la piel del paciente. Objetivamente es una buena cicatriz.
  • Hipertrófica: se manifiesta como un pequeño cordón un poco levantado.
  • Queloide: es prácticamente un tumor que sale sobre la cicatriz y que va más allá de los límites originales de ésta. 

¿De qué depende una buena cicatrización? 

La calidad de las cicatrices, a grandes rasgos, depende de dos factores. Uno, es la técnica quirúrgica, como se mencionó anteriormente. Pero lo más relevante es cómo el organismo de la persona va a cicatrizar. 

Esta es una situación que va más allá de la voluntad del cirujano o del paciente, ya que  es el organismo biológico el que, finalmente, decide cómo será la cicatriz. En términos generales, la gente de piel muy clara, tiende a cicatrizar adecuadamente. Por otro lado, mientras más oscura sea la piel de la persona, más probabilidad hay de que haga una cicatriz de mala calidad, como una hipertrófica o un queloide. 

Sin embargo, esto es solo una tendencia, ya que no es algo que suceda en todos los casos. Para la tranquilidad de los pacientes, el 80% de las personas que se somete a una cirugía, cicatriza adecuadamente y un porcentaje menor desarrolla cicatrices anormales. 

Tratamientos para una buena cicatrización 

Como cirujanos plásticos nos aseguramos de controlar a nuestros pacientes durante un año después de la cirugía. Ahí recién les damos el alta, ya que durante todo ese periodo la cicatriz madura o evoluciona. Una o dos semanas después de la operación, retiramos los puntos y se comienza a ver el desarrollo de la cicatriz. 

Si ésta se comporta adecuadamente no hay que someterla a nada más que las precauciones básicas de curación. Sin embargo, si en la evolución de la cicatriz se empieza a poner hipertrófica o transformarse en queloide, podemos tomar ciertas medidas para mejorarla. 

  • Tela de papel: Colocamos tela de papel encima de la herida durante seis meses aproximadamente. Esta se cambia cada dos o tres días y permite que la cicatriz se mantenga plana y fina, sin levantarse.
  • Lámina de silicona: si a pesar de la tela de papel la cicatriz se levanta, agregamos una lámina de silicona de medio milímetro de espesor y la colocamos  encima para producir mayor compresión. 
  • Corticoide: si la lámina de silicona tampoco resulta, aplicamos corticoide a la cicatriz mediante una jeringa.
  • Radioterapia: cuando ya tenemos un queloide, se realiza una resección de la cicatriz además de radioterapia. Este tratamiento se puede hacer intra operatorio (se opera al paciente, se coloca un filamento con radiación dentro de la herida por algunas horas y después se retira) o post operatorio (realizado por radioterapeutas después de la operación). 
  • Nunca exponerlas al sol: la gran indicación para los pacientes es no exponer las heridas al sol. El periodo de maduración de la cicatriz dura desde los cero a los diez meses aproximadamente. En todo ese tiempo tendrá un color medio rojo y si uno la expone al sol, provocará que se pigmente y se manche, impidiendo que llegue a ser pálida. 
  • Cremas: algunas pueden mejorar un poco la calidad de las cicatrices. Éstas pueden beneficiar la cicatrización, pero son solo una ayuda más. Lo más importante es comprimir la cicatriz con tela de papel y no exponerla al sol.

Cicatrices antiguas

Regularmente vemos pacientes con cicatrices de cirugías anteriores o a raíz de algún accidente. Nosotros nos encargamos de retirar toda la cicatriz antigua y hacer todo de nuevo. Siempre que creemos que se puede mejorar la calidad de una herida, la intervinimos quirúrgicamente. Incluso, existe un código Fonasa para este tipo de procedimientos.