La obesidad es considerada la epidemia del siglo XXI y los esfuerzos por combatirla han permitido el desarrollo de técnicas quirúrgicas seguras y efectivas para bajar de peso. El conjunto de estas técnicas se les denomina cirugías bariátricas o comúnmente cirugías para bajar de peso. Estos procedimientos suelen cambiar la vida a los pacientes; sin embargo, una vez que han bajado significativamente de peso, muchas veces los tejidos no vuelven a su forma, tamaño o posición normal. El rol de la cirugía plástica es intentar restaurar la anatomía mediante la resección de los excesos de piel colgante y el reacomodo de los tejidos. Las técnicas son variadas y van desde los liftings de brazos y muslos, a las suspensiones mamarias y las diferentes variantes de abdominoplastía. 

Al momento de tomar la decisión de operarse, lo ideal es que el paciente haya consolidado su baja de peso, que generalmente se logra alrededor de los 12 meses post cirugía y, además, que exista una estabilidad en la baja de peso de al menos 3 a 6 meses.