La migraña es un tipo de cefalea o dolor de cabeza que afecta a un porcentaje importante de la población. Existe evidencia que estaría provocada por la irritación de ramas nerviosas periféricas por estructuras circundantes tales como músculo, hueso, vasos sanguíneos y/o cartílago, provocando además náuseas, vómitos y sensibilidad a luz y sonidos. 

Existen una cirugía, mínimamente invasiva, que desactivan estos sitios gatillo y alivian el dolor de las migrañas. Dependiendo del origen del dolor, la intervención se realiza en la región frontal, nasoseptal, temporal (sien) u occipital (nuca). 

Esta cirugía está indicada en pacientes adultos que tengan diagnóstico de migraña o jaqueca realizado por un neurólogo, y que presente 2 o más migrañas al mes y no responda al tratamiento tradicional con medicamentes. Además, está indicada en quienes esta patología interfiera con su calidad de vida o pacientes que experimenten efectos secundarios con el tratamiento farmacológico.

Es una cirugía que habitualmente se realiza con anestesia general y puede ser de manera ambulatoria. Tiene una duración que puede variar entre una a tres horas.

Los cuidados postoperatorios consisten en reposo relativo, no hacer fuerza por una semana pudiendo retomar sus actividades habituales luego de los 5-10 días, dependiendo de la evolución.