Históricamente se han conocido casos de malformaciones congénitas, secuelas de traumatismos graves y tumores ubicados en la zona intracraneal, pero a partir de los años setenta comenzó a hablarse de cirugía craneofacial como tal. Hoy, esta especialidad involucra principalmente problemas congénitos graves y, de forma secundaria, secuelas de traumas y cánceres.

La cirugía craneofacial es una especialidad por definición multidisciplinaria, en la cual intervienen cirujanos plásticos, neurocirujanos, otorrinolaringólogos, oftalmólogos y hasta especialistas maxilofaciales, para tratar diversas patologías e intervenir en forma activa tanto en la parte quirúrgica como en la rehabilitación.

Una vez finalizada la etapa quirúrgica, también se involucran fisiatras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y hasta implantólogos dentales, todo para lograr una apta recuperación de los pacientes.